En una organización humana -empresa, administración, partido político, asociación...- hay individuos que con vías a canalizar sus pulsiones de dominación o de propio interés, pasan por donde sea. En muchos casos, imbuidos de una buena dosis de inteligencia social, usan del interés ajeno, del egoísmo e insolidaridad de los demás, o de la simple cobardía, para abordar a una víctima por la que pudieran sentir, por ejemplo, atracción sexual (si ustedes quieren incluso "amor"). La víctima, pudiera ser que fuese difícil, esto es, una hembra con una buena dosis de integridad, con carácter y dispuesta a defender lo justo, y no lo que sería acostumbrado. Dadas las características del acosador, su lugar en la organización y la impagable ayuda de beneficiados por la situación, entre las que puede haber hembras que, puede ser, envidien a la víctima, e incluso le recomienden ceder, en lugar de su empecinada resistencia al acoso. Una juntura de eso que modernamente se ha bautizado con el nombre de mobbing y el acoso sexual más o menos enmascarado -tengamos en cuenta que, además, el psicópata pudiera estar casado, tener hijos, etc.-. Quiero decir con esto que todo mal causado por personas y mantenido en el tiempo tiene una incardinación en el grupo social. Sin éste, el psicópata no puede dar rienda suelta a sus pulsiones, y buscará otra salida o algún lugar en el que concentrar su energía destructiva o degradante, que lo que le hace sentirse especial.
Individuos egocéntricos, sin escrúpulos ni interés por el otro (piensen en psicópatas históricos, y verán que sin un grupo de apoyo no podrían haber hecho nada), que siempre necesitan colaboracionistas, voluntarios o como ustedes los quieran llamar -y entre los que ustedes se pudieran encontrar, claro (carraspeen...)-. Todos estamos, pues, implicados, por acción u omisión, y el silencio, el mirar para otro lado, el "no querer meterse en líos", la cobardía y el egoísmo en suma, o dicho en lenguaje actual, la tolerancia, nos sitúa como parte del sistema planetario del psicópata, que ocupa el lugar de un sol sobre el que gira toda la acción. Amplíen ustedes el círculo de esas organizaciones a toda la sociedad, vista como el conjunto totalizador, y verán que no tomar partido supone cooperar, formar parte de la ejecución del mal. Nos sitúa como cooperantes frente a la víctima, que estará cada vez más aislada y hundida.
Visto así, las estructuras legales de esta Sociedad son consecuencia natural de una herencia de pastores que saben que, efectivamente, todos somos parte. Por supuesto, ellos en la cúspide de la pirámide alimenticia, claro.
Agreguen ustedes cuán similar pudiera ser el patrón de personalidad psicopática con el del triunfador social, y podrán ir incluso más allá y ver, en una perspectiva darwinista, cómo los que quedan, los reyes, los jefes de la tribu serán, justamente, los que exterminaron al resto de, para ellos, competidores, que por lógica elemental se quedarán fuera.
No me engañen: el destilado que queda procede de lo más inconfesable, y por eso cuenta con tanta colaboración muda, sierva de su amo.
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viernes, 1 de mayo de 2009
domingo, 23 de noviembre de 2008
Me suena
Veo el final de un documental, no sé si tratan de alguna secta u organización asimilable. Indago en la programación y veo que se trata del programa Asia: sueños globales de La Noche Temática. Lamento no estar al tanto de este programa. Hay buenos programas en la televisión: sólo hay que procurar no dormir, no salir el sábado noche, etcétera para verlos... Gracias TV Pública, gracias Presidente.
En la página de RTVE veo:
Se oyen "pensamientos" en voz alta de una chica rubia, de piel blanca, sentada con microcascos:
John piensa -voz en off-:
Se ven imágenes de la teleoperadora, rubia, de piel blanca, bailando en una disco entre la multitud.... Luego tomando algo en la barra de la disco...
Sí, parece tratarse de una secta... Ya antes había visto imágenes, cuando aún no sabía de qué trataba el documental, que parecían de una secta. Todos, llevados por un éxtasis sentimental, estaban reforzando su unión con el Dios America.
Pienso en la negrura, no quiero creer que esto es verdad. No puede ser... Pienso en el fenómeno equivalente: voces latinoamericanas haciendo teleoperación desde allí para el mercado español... El tema del programa es la aldea Global vista desde ángulos distintos.
Tras este documental, emitirán otro:
Pienso en Educación para la ciudadanía, esa asignatura más o menos doctrinal, en toda la polémica y oposición que hay entre unos y otros..., cada cual tratando de adoctrinar a su manera, o a su interés, y pienso si no sería mejor publicitar -como yo estoy haciendo ahora...- este tipo de programas en lugar de poner cara de felicidad con las "extraordinarias" series telenorteamericanas, telesudamericanas, telenacionales, teleregionales, telelocales..., y contribuir a su difusión por el mero hecho de que "gustan".
Llevo mucho tiempo huyendo del pensamiento negro:
¿No puede haber una síntesis del pensamiento positivo, del pensamiento del marketing y una ética de la dignidad del individuo?... Pienso que mi concepto de la dignidad es anodino, no sirve ni para nada ni para nadie. La dignidad tiene forma de "tolerancia"... a la estupidez, de inconsistencia, ambiguación, autoengaño, relativismo absoluto, abyección de una individualidad débil, infantil, en el Dios totalizador "americano".
El segundo documental ofrece el contraste... ¿Ofrece el contraste?... Es una cultura campesina y ganadera... Veo a mujeres -un protagonista muy importante en este documental-, que hacen uso de esos llamados microcréditos. Con una idea positiva de la cultura "occidental": la idea de desarrollo económico, la idea de vivir mejor, de hacer negocios como algo positivo, de asociarse -todos son accionistas del banco en el momento en que son clientes-. El requisito para ser accionista de este banco es muy simple: ser pobre. El objetivo: dejar de serlo... Ser el banco de "los que eran pobres".
Con un incipiente desarrollo, comienza a hacerse popular el "entretenimiento de masas"..., gentes mirando la televisión, hipnotizados...
Las mujeres están reunidas, con niños preciosos. La hindú dice que no quiere tener más de dos hijos..., "quiere darles estudios aunque se quede sin comer..." Tomará la píldora (ignoro si es pecado...) Me da por pensar que están a un paso de nuestra cultura moderna: sus hijos estudiarán, en dura competencia entre todos, para alcanzar... ¿qué?... Los niños saldrán cuando puedan de ese mundo rural..., caerán con peor o mejor fortuna en "la ciudad"... Se perderá la memoria...
Al final, en una de las pocas televisiones, una mujer dice:
Creo que todo esto me suena...
Anuncian que el próximo programa hablará de los niños soldados en Uganda..., El difícil retorno a casa es un documental que pone los pelos de punta..., niños asesinos despiadados...(¡), que vuelven a casa, que tal vez hayan matado a sus propios hermanos, padres... Claro que todo es una disculpa para ver lo más bonito de la televisión: los anuncios.
Hay una constante en la cultura televisiva analfabeta y la cultura televisiva de "la generación mejor preparada": todos están encantados con los anuncios... Estos se han convertido en el producto por excelencia. Sus creadores se han adaptado perfectamente a los "tontos" y a los "listos", aprovechando la necesidad de los primeros, utilizando el egoísmo narcisista de los segundos.
La empresa americana que emplea a teleoperadores indios se basa en la televenta...
Sí, creo que todo esto me suena.
En la página de RTVE veo:
"John y Jane: teleoperadores en BombayEl comentario que ponen es mucho más leve de lo que se ve en realidad. No es que se "sientan más cercanos a la cultura occidental", es que están completamente sumidos -sumergidos, hundidos- en esa cultura..., el Mundo Feliz -el Mundo Banal- de Huxley resulta realista..., la dilución del individuo es total.
(Documental - 83’ – India - Dirección: Ashim Ahluwalia - Producción: Future East Film)
Hoy en día se venden muchos más productos a Norteamérica desde la India que desde los Estados Unidos. Esta asombrosa paradoja se produce en muchos países del mundo. Este documental muestra cómo trabajan y viven un grupo de teleoperadores en Bombay, que en muchas ocasiones y, debido a su trabajo, se sienten más cercanos a la cultura occidental, que a su propia identidad india."
Se oyen "pensamientos" en voz alta de una chica rubia, de piel blanca, sentada con microcascos:
"Apenas conozco a nadie aquí. Muchos desearían conocerme, sobre todo chicos. Soy diferente...John, un teleoperador con rasgos netamente indios, muestra entusiasmo porque "trabaja para una empresa americana. No se lo puede creer"... En cuanto vio a Jane se enamoró de ella... Apenas se pueden ver porque tienen turnos distintos. Coinciden veinte minutos en una especie de Burguer y piden patatas fritas, hamburguesas, salsas..., todo lo que le suena americano lo pide. Vaso de plástico de Coca Cola, vaso de plástico de... Ella tiene un aire de ausente, imagino que ser grabados para realizar un documental les debe parecer toda una aventura. La mujer se queja porque no quería Coca Cola, sino naranja...
Soy completamente rubia natural. Estoy totalmente americanizada..., porque pertenezco al mundo de hoy en día,... me encanta estar conmigo misma y ser simplemente yo..."
John piensa -voz en off-:
"Antes hablaba algo en inglés y la mayoría en hindi... Ahora hablo siempre en inglés. Me imagino América como un país precioso... Me encanta cómo hablan, en inglés..., yo nunca podré hablar así..."Son las 0:30 horas del domingo, madrugada. Una buena hora para mostrar un programa tan poco comercial (?)... La televisión pública al servicio de..., ¿de qué?...
Se ven imágenes de la teleoperadora, rubia, de piel blanca, bailando en una disco entre la multitud.... Luego tomando algo en la barra de la disco...
"Bueno..., estoy buscando al hombre ideal..., el hombre ideal deber ser como yo..., los ojos claros..., y rubio, como yo..., a los rubios les atraen los rubios, es lo natural, por supuesto que es natural, es una tendencia natural..."En una de las reuniones pedagógicas de la empresa de servicios de teleoperación. La formadora de la empresa, con una actitud y tono de voz maternales, apoyada por imágenes y esloganes, igual que si hablara en un aula infantil, les pregunta lo que llevan tiempo asimilando y tienen que aprender a contestar automáticamente, reforzando la doctrina "americana".
-¿En qué supermercados creéis que encontramos más variedad, en los indios o en los americanos?
-En los americanos.
-¿Podemos aquí hacer estas toallas? -y la formadora les enseña un catálogo-.
-¡No! -contestan a coro-.
-¿Por qué?
-Porque son americanas -todos viven el éxtasis de formar parte de una empresa americana.
-¿Cuáles son los valores americanos?
-Individualismo, éxito.
-Consecución del éxito -refuerza con voz maternal la formadora-.
-Progreso, felicidad -continúan rezando los teleoperadores-.
-Búsqueda de felicidad -refuerza la formadora-, y continúa con una extraña letanía:
-Mis dientes son de oro, me gusta resistir...
-Mis dientes son de oro, me gusta resistir... -repiten-.
-Mi comida está fría, me gusta resistir -alenta la formadora-.
-Mi comida está fría, me gusta resistir -repiten-.
Sí, parece tratarse de una secta... Ya antes había visto imágenes, cuando aún no sabía de qué trataba el documental, que parecían de una secta. Todos, llevados por un éxtasis sentimental, estaban reforzando su unión con el Dios America.
Pienso en la negrura, no quiero creer que esto es verdad. No puede ser... Pienso en el fenómeno equivalente: voces latinoamericanas haciendo teleoperación desde allí para el mercado español... El tema del programa es la aldea Global vista desde ángulos distintos.
Tras este documental, emitirán otro:
El ejército de los pobres
(Documental - 2002 - España - 66' - Director: Jorge Iglesias - Producción: Sogecable - New Atlantis, con la participación de TVE)
Muhammad Yunus creó a comienzos de los ochenta en Bangladesh el Banco Grameen. Lo que entonces parecía una aventura, hoy es una de las ofertas financieras más sólidas del mundo. Es una institución que ha concedido más de tres millones de microcréditos a personas sin posibilidades y con sólo el 2% de impagados, a pesar de que el Grameen no exige avales, sino que basa la concesión de sus créditos en la confianza.
Pienso en Educación para la ciudadanía, esa asignatura más o menos doctrinal, en toda la polémica y oposición que hay entre unos y otros..., cada cual tratando de adoctrinar a su manera, o a su interés, y pienso si no sería mejor publicitar -como yo estoy haciendo ahora...- este tipo de programas en lugar de poner cara de felicidad con las "extraordinarias" series telenorteamericanas, telesudamericanas, telenacionales, teleregionales, telelocales..., y contribuir a su difusión por el mero hecho de que "gustan".
Llevo mucho tiempo huyendo del pensamiento negro:
"y no oyo más que puertas
que niegan lo que esconden
La chimenea vierte
su vomito de humo
a un cielo cada vez
más lejano y más alto..."
¿No puede haber una síntesis del pensamiento positivo, del pensamiento del marketing y una ética de la dignidad del individuo?... Pienso que mi concepto de la dignidad es anodino, no sirve ni para nada ni para nadie. La dignidad tiene forma de "tolerancia"... a la estupidez, de inconsistencia, ambiguación, autoengaño, relativismo absoluto, abyección de una individualidad débil, infantil, en el Dios totalizador "americano".
El segundo documental ofrece el contraste... ¿Ofrece el contraste?... Es una cultura campesina y ganadera... Veo a mujeres -un protagonista muy importante en este documental-, que hacen uso de esos llamados microcréditos. Con una idea positiva de la cultura "occidental": la idea de desarrollo económico, la idea de vivir mejor, de hacer negocios como algo positivo, de asociarse -todos son accionistas del banco en el momento en que son clientes-. El requisito para ser accionista de este banco es muy simple: ser pobre. El objetivo: dejar de serlo... Ser el banco de "los que eran pobres".
Con un incipiente desarrollo, comienza a hacerse popular el "entretenimiento de masas"..., gentes mirando la televisión, hipnotizados...
"Aquí hay musulmanes, hindús. En general nos llevamos bien... A veces algunos hombres musulmanes se meten conmigo..."
Las mujeres están reunidas, con niños preciosos. La hindú dice que no quiere tener más de dos hijos..., "quiere darles estudios aunque se quede sin comer..." Tomará la píldora (ignoro si es pecado...) Me da por pensar que están a un paso de nuestra cultura moderna: sus hijos estudiarán, en dura competencia entre todos, para alcanzar... ¿qué?... Los niños saldrán cuando puedan de ese mundo rural..., caerán con peor o mejor fortuna en "la ciudad"... Se perderá la memoria...
Al final, en una de las pocas televisiones, una mujer dice:
"Me encanta la televisión, sobre todo los anuncios... Me gustaría comprar una máquina de coser..."
Creo que todo esto me suena...
Anuncian que el próximo programa hablará de los niños soldados en Uganda..., El difícil retorno a casa es un documental que pone los pelos de punta..., niños asesinos despiadados...(¡), que vuelven a casa, que tal vez hayan matado a sus propios hermanos, padres... Claro que todo es una disculpa para ver lo más bonito de la televisión: los anuncios.
Hay una constante en la cultura televisiva analfabeta y la cultura televisiva de "la generación mejor preparada": todos están encantados con los anuncios... Estos se han convertido en el producto por excelencia. Sus creadores se han adaptado perfectamente a los "tontos" y a los "listos", aprovechando la necesidad de los primeros, utilizando el egoísmo narcisista de los segundos.
La empresa americana que emplea a teleoperadores indios se basa en la televenta...
Sí, creo que todo esto me suena.
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